Es la fiesta más importante de Mendoza, y rinde homenaje a los frutos de la tierra y la cultura de trabajo.
Es durante esta época del año en que Mendoza y su gente, celebra el vino con fiestas populares a las que mendocinos y turistas concurren masivamente. Se vive y se respira un clima especial en toda la Provincia.
Previa a la Gran Fiesta, los 18 departamentos de la Provincia coronan a sus Reinas Departamentales, durante sus fiestas locales, que se realizan en los meses de Enero y Febrero. Una vez elegida cada una de ellas, comienza una serie de actos centrales que se llevan a cabo durante los primeros días del mes de Marzo.
A continuación les resumimos algunos de los eventos de la "Agenda Vendimial".
Bendición de los frutos:
Este acto consiste en la bendición de la cosecha, donde la veneración a la patrona de los viñedos, la Virgen de la Carrodilla, constituye el homenaje de mayor significación, seguido por una ceremonia religiosa plasmada en la Bendición de los frutos producidos en esta tierra. El “golpe de la reja” simboliza el llamado al trabajo del agricultor y el “brindis del vino nuevo” marca la apertura a la nueva vendimia. Recreando la euforia del trabajo cumplido.
El hombre mendocino, principalmente el de campo, profundamente religioso, siempre ha acudido a su fe para recibir aliento en su desesperanza, mitigar su dolor, enjugar sus lágrimas, colmar sus anhelos y satisfacer sus aspiraciones. Conocedor de la sufrida vida en el surco, eleva su ruego por la buena cosecha en la imagen de la Virgen de la Carrodilla.
La imagen de la Virgen fue traída a Mendoza por don Antonio Solanilla, quien la ubicó en una hermosa gruta construida en su misma casona, lugar donde rogaban ante ella vecinos y familiares por una buena cosecha. Posteriormente, se construyó la iglesia que hoy la alberga en la Parroquia de la Carrodilla, ubicada en San Martín s/n de Luján de Cuyo, donde recibe amor y plegarias de nuestros cosechadores. Durante los actos centrales, la imagen de la Virgen es transportada por esos mismos hombres que elevan un ruego silencioso de devoción, amor y esperanza.
Los centros tradicionalistas de Maipú, Junín, La Consulta, El Chañar, Cnel. Dorrego y la delegación sur, son los encargados de escoltar a la Virgen.
Vía blanca de las Reinas:
En el año 1940 con el nombre de “corso de los carros alegóricos”, nació lo que hoy conocemos como “Vía blanca de las reinas”. A lo largo de la Av. San Martín se iluminó “a giorno” la arteria y esa noche de abril de 1940 desfilaron por primera vez las candidatas al cetro vendimial en exclusividad para su presentación. Como en aquel entonces, cada año las reinas vendimiales, desde las candidatas actuales hasta las reinas de años anteriores precedidas por la actual reina nacional, pasean su belleza en esa noche de gala para la mujer mendocina, acompañadas por la propuesta turística que la provincia tiene para ofrecer a quienes la visitan durante el año. Los carros alegóricos muestran su mayor esplendor y colorido en esta noche de fiesta. Con una duración de setenta minutos (aproximadamente) los asistentes a este desfile de 2 Km de recorrido pueden apreciar por primera vez a sus candidatas departamentales y la corte respectiva.
Carrusel Vendimial:
Generalmente, al día siguiente, por las calles céntricas de la ciudad, se realiza el desfile de carros alegóricos, partiendo desde el parque General San Martín. En el año 1937 se incorporaron al festejo vendimial, los carros alegóricos y se fue conformando así lo que hoy conocemos como el Carrusel Vendimial. El carrusel es el espectáculo más popular dentro de los festejos vendimiales, pleno de colorido, evocaciones y lenguaje de los tiempos, la historia y las costumbres. Se va cargando año tras año de las expresiones que representan al pueblo mendocino en sus actividades, capacidades y alegrías, convocando alrededor de 300.000 personas en cada una de sus ediciones, a lo largo de 5 Km de recorrido.
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